El Chad es uno de los diez países más pobres del mundo y donde se hace muy necesaria la actuación oftalmológica y óptica, debido a la carencia absoluta de las mismas.

A diferencia de otros países en vías de desarrollo, en el Chad prácticamente toda su población está falta de medios económicos y buena parte de la escasa existencia sanitaria está en manos de ONGs.

En el Chad sencillamente no hay de nada y los escasos centros médicos con los que cuentan son humildes y con pocos recursos tanto técnicos como humanos.

La población de país es joven: se estima que casi el 50% de la población es menor de 15 años.

Dentro de este panorama, las enfermedades oculares carecen completamente de asistencia y como en África, las cataratas y el tracoma son de elevada incidencia en la región.

Desde su puesta en marcha, ILUMINAFRICA ha focalizado su trabajo en el municipio de Dono Manga, a través del hospital de Saint Michel, centro al que ha dotado de material oftalmológico y donde ha formado a parte del personal que lo gestiona y desde 2011, colabora en un segundo municipio, Bebedjía, que cuenta con mayor volumen de población y un centro más importante, el hospital de Saint Joseph.